28 de julio de 2014

Abandonos abandonados (17ª parte)

Ya estamos en pleno verano y por ello queremos dar vacaciones hasta septiembre a esos “molineros madrileños” oriundos de Ferrol, Sevilla, Cartagena, Gran Canaria

En Esperando al Tren durante los próximos dos meses las entradas estarán dedicadas a esos lugares que a lo largo del año se van quedando en el tintero por diferentes motivos.

La principal diferencia de estas entradas, como muchos lectores conocen, es que Abandonos Abandonados son reportajes básicamente fotográficos, pasando de puntillas sobre la historia.

Cirsa
Las tragaperras de la compañía española nos acompañaron durante años en todos los bares y salones recreativos del país con su inconfundible melodía.
Tras una época de expansión por diferentes países que llegó incluso a Estados Unidos, el fundador de la Compañía Internacional de Recreativos Sociedad Anónima, Manuel Lao Hernández, decide reorganizar sus empresas integrando todas sus líneas de negocio en Nortia Corporation, con sede en Tarrasa (Barcelona).
Desde entonces su antigua sede en Madrid quedó cerrada y abandonada.SONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSC

Coll de Ladrones
Aunque el primer fuerte se levantó en 1758 el actual edificio data del año 1900, siendo éste una respuesta a la construcción del cercano Fort du Portalet, situado en el lado francés.
En 1961, y habiendo quedado obsoleto, se cerraron sus instalaciones y permanecieron abandonadas hasta que el Ministerio de Defensa subastó el complejo militar en 1990, resultando adjudicado a una sociedad privada.SONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSC

Escó
Los años 60 vieron desaparecer multitud de pueblos bajo el agua. 
La causa, lejos de ser una catástrofe natural, obedecía a la expropiación de tierras para construir los famosos “Pantanos de Franco”.
Algunos se proyectaron más grandes de lo que en realidad fueron o se pensó en la posibilidad de ampliarlos en un futuro, algo que finalmente no se hizo.
Esas zonas, expropiadas, se vaciaron de habitantes dejando tras de sí una suerte de “Pueblos fantasma” como el de Escó (Zaragoza), que además de su iglesia a los pies del Pantano de Yesa, conserva un único habitante.SONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSCSONY DSC 
Texto: Tomás Ruiz
Fotografías: Daphneé García y Tomás Ruiz