17 de enero de 2007

El Château de la Mercerie

El Château de la Mercerie se encuentra en pleno corazón del departamento francés de La Charante, a unos 20 kilómetros al sur de Angulema, cerca del pueblo de Magnac, de unos 350 habitantes.

La historia es la de los hermanos Réthoré, que soñaron con construir un castillo enorme y lleno de obras de arte. Naturalmente todo el mundo les tomó por locos.

Con el dinero heredado de un tío suyo, Alphonse y Raymond Réthoré se instalaron en la pequeña mansión en 1924.
Esta mansión data del siglo XIX y es la situada a la izquierda del conjunto. Tiene 18 salas y unos 1000 m2.

Gracias a la fortuna que les produce su negocio de máquinas para lavar la ropa, los hermanos Réthoré deciden no sólo darle a la mansión del XIX un aspecto suntuoso, sino que además acuerdan empezar a construir el “Versalles Charentés” que nunca se llegará a terminar.

En los años 30 se comienza a planificar la ampliación, bajo la dirección de Alphonse, que deja los estudios de medicina para dedicarse al estudio de la arquitectura clásica.
La prolongación de edificios y fachadas se inspira en el castillo de Versalles y mide 220 metros de longitud, 20 de profundidad y aproximadamente 15 de altura.

Desde Géoportail, una especie de GoogleMaps francés se puede ver la magnitud del proyecto.

En 1932 Raymond es elegido alcalde de Magnac y reelegido de 1958 a 1978. Aunque al principio se presenta por una lista radical-socialista, después de la II Guerra Mundial se hace Gaullista, incluso se convierte en amigo del General y ejerce de traductor en sus viajes, viajes en los que aprovecha para comprar la mayoría de las obras de arte que llenarían su nuevo castillo.
Poco a poco se fueron acumulando más y más obras, y se contrata a un escultor italiano que trabaja 4 meses al año en la preparación de las múltiples y majestuosas estatuas que habrán de ornamentar la fachada.

También se contrata a otro italiano, un pintor que se encarga de adaptar los lienzos al nuevo marco arquitectónico.

Absolutamente toda la decoración, tanto interior como exterior, fue concebida por Alphonse y Raymond Réthoré.
Durante muchos años, la construcción del edificio y la acumulación de pinturas de los maestros italianos, azulejos, mármoles, muebles y estatuas son las principales ocupaciones de los dos hermanos.
Una veintena de obreros trabajaron durante 25 años en la construcción del sueño de los Réthoré, pero lamentablemente, en 1970, la falta de medios interrumpe las obras.

En 1982 se intenta legar el castillo y su contenido al Estado Francés, a cambio de que se haga cargo de la conclusión del proyecto, pero la propuesta es rechazada. Lo mismo ocurre cuando se intenta legar a la ciudad de Angulema, que, sin embargo, se hace cargo de los 5000 volúmenes de la biblioteca.

Alphonse muere en 1983 y su hermano Raymond tres años después, en 1986.
Dos modestas tumbas indican el lugar donde descansan los restos de ambos, precisamente en la ampliación con la que tanto soñaron, a la que dedicaron sus vidas… y que no pudieron construir.

El Trésor Public (el equivalente francés de la Agencia Tributaria) reclama 3 millones de francos por los derechos de sucesión, así que el heredero universal, Bernard Charennac (que no tenía parentesco con los Réthoré), se ve obligado a subastar las obras en 1987.
Y desde 1988 su propietario es Bernard Steinitz, un conocido anticuario parisino.

Hay un pre-estudio de 2002 para convertir el conjunto en un centro de arte contemporáneo, pero el proyecto continúa paralizado, ya que se estima que los gastos de acondicionamiento ascenderían a casi un millón de euros y el gasto anual de mantenimiento sería de 560.000.

Para continuar viendo fotografías del lugar pulsa aquí

9 comentarios:

Anónimo dijo...

muy interesante el "palacete",aunque también me ha gustado la foto de la estación.
gracias por la aportación.

Stewie dijo...

Pues muchas gracias!!!
Si te gusta la estación, te pongo alguna más.
Aunque esa también está en Francia.

Anónimo dijo...

genial, k lugar mas guay!!!
increible historia
gracias por compartirla...

BRUJILLA

Stewie dijo...

Sabía yo que esta historia te iba a gustar.
Fue la primera que publique y me da pena que no haya tenido tantas visitas como las últimas.
Se nota por el número de comentarios ;-)
Pero claro, entonces no conocía nadie el blog.
Este verano me pongo y hago una entrada-promo con todos los enlaces "antiguos" y alguna foto.

Marta Casquero dijo...

Interesante la historia de este par de hermanos y que lástima que no lograsen cumplir su sueño.
El palacio entonces está cerrado??? pues que lástima de esfuerzo realizado.
Es lo primero que leo de tu blog pero ya me iré metiendo para ver más cosillas que parece interesante.

Stewie dijo...

Marta, el palacio está ahora cerrado al público pero es propiedad de un particular.
La última vez que fui había unos guardeses que se dedicaban al mantenimiento.
No sé que planes tendrán para el futuro, pero la visita es recomendable aún no pudiendo acceder.
Muchas gracias por el comentario y espero que el resto de artículos te siga gustando.

Gibeas dijo...

A estos les pasa como el que empieza una catedral... que normalmente no la ven acabada ni los que la empiezan ni sus hijos y casi casi ni sus nietos.
Muy buen lugar Stewie.

No hago spam.. :P visitar mi flickr jajaja http://www.flickr.com/photos/guxti/

Esperando al tren dijo...

La verdad es que la historia es triste, aunque al menos los hermanos descansarán para siempre allí.

Anónimo dijo...

El castillo es la propiedad de una empresa francesa desde pocos anos. Un grupo de voluntarios intentan restaurar el castillo desde 1 ano y medio. Si les interesa no duda mas visitarlo. !Se puede visitar los sabados y domingos! !Hasta pronto al castillo !